Todo tiene su tiempo
Todo tiene su tiempo, y todo lo
que se quiere debajo del cielo tiene su hora:
tiempo de llorar
y tiempo de reír,
tiempo de hacer duelo
y tiempo de bailar,
tiempo de abrazar
y tiempo de abstenerse de
abrazar, dice el sabio de la antigüedad.
Hoy parece que se nos obliga a
un tiempo de distancias físicas, de cercanías espirituales y emocionales y de
clamor global por nuestra casa que gime.
¿Por qué nos dolemos hoy? Tantos y tantas ven
destruidos en segundos sus precarios sistemas de economías y sobrevivencia;
tantas sufren más violencia, debido a las cuarentenas, en hogares violentos;
tantas personas no tienen un lugar donde volver, donde resguardarse mientras
pasa la tormenta...
¿Qué priorizamos hoy para abrazar en nuestra alma?
Prioricemos lo que acumula tesoros espirituales, que
refuerza la energía sana del universo y el cuidado de nuestra casa común
Que encontremos sabiduría y claridad para discernir
los tiempos y actuar con coraje y ternura
#Coronavirus



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